Cocemos la pasta hasta dejarla en su punto perfecto, lista para abrazar todos los sabores.
Preparamos un pesto sedoso y aromático, donde los pistachos y las hierbas frescas se transforman en una crema vibrante y llena de vida.
Salteamos la pasta con el pesto, permitiendo que cada hebra se impregne de su color verde intenso y su aroma irresistible.
Incorporamos el salmón de USISA, aportando suavidad, elegancia y ese toque marino que eleva el plato.
Coronamos con fresas de Miguelines (Huelva), cuya frescura y dulzor aportan un contraste sorprendente que convierte cada bocado en una experiencia única.