Alimentación para tu bebé. ¿Puedes darle conservas de pescado?

Es mucha la información que encontramos alrededor de la alimentación durante el embarazo y los alimentos prohibidos durante los meses de gestación, pero una vez pasado ese tiempo la preocupación pasa a ser la alimentación para el bebé, qué puedo y no puedo darle de comer.

Aquí te decimos todo lo que necesitas para saber qué alimentos debes evitar en la dieta de tu bebé y que si puedes darle durante sus 12 primeros meses.

Alimentos a evitar en los primeros años de los niños

En primer lugar, debéis saber que durante los 6 primeros meses la alimentación de tu bebé debe basarse en leche materna o en su defecto, en alguna leche de fórmula bajo recomendación médica. Por tanto, el primer elemento que incluimos en la lista de alimentos que debemos evitar en la dieta de un bebé es la leche de vaca que es más difícil de digerir, puede ocasionar anemia y puede sobrecargar los riñones que aún están en formación.

El siguiente alimento es la miel, ni de abeja ni de caña porque existe el riesgo de sufrir botulismo. Es una enfermedad poco frecuente pero muy agresiva, así que nada de miel hasta su primer cumpleaños.

Todos los azúcares añadidos deben evitarse en la alimentación de un bebé para reducir el riesgo de sufrir sobrepeso o incluso diabetes, con el azúcar natural de la fruta es más que suficiente.

La sal contiene una gran cantidad de sodio que va a los riñones y estos no son capaces de procesar porque aún están formándose. Los procesados que tienen un bajo contenido en sal son una opción muy buena para la dieta de un bebé.

Los frutos secos quedan prohibidos a no ser que no contengan sal y se los des machacados o triturados para evitar atragantamientos, accidentes muy frecuentes en bebés.

También hay verduras que un bebé no puede comer. Algunas tienen una gran cantidad de nitratos que pueden generar futuras enfermedades respiratorias a pesar de su poca prevalencia. Entre las que debemos evitar están la acelga, la espinaca, la borraja o la remolacha. En el caso de introducirlas en su menú, no debe ser una práctica habitual y no puede sobrepasar el 15% de la ración de comida.

A partir del sexto mes se puede introducir algo de carne blanca muy bien desmenuzada. Sin embargo, la carne roja se debe evitar porque contiene más grasas de las que un bebé necesita para su desarrollo.

En último lugar tenemos que evitar los mariscos y algunos pescados. La prohibición del marisco se debe a la gran cantidad de cadmio que concentra en su cabeza y caparazón, que se acumula en el hígado durante años y podría convertirse en tóxico para el organismo.

El pescado en la alimentación de los bebés

Los pescados son los ejemplares grandes como el atún rojo, el tiburón, el pez espada o el cazón. Por su alto contenido en mercurio deben evitarse durante los primeros años, así que recomendamos sustituirlos por pescados pequeños muy bien cocinados o por pescado en conserva.

Las conservas de pescado son alimentos muy buenos y necesarios para un bebé. Añadir estas conservas a la dieta de un bebé le aportará una gran fuente de vitaminas, de proteínas, de minerales y sobre todo de ácidos grasos omega 3, que es un nutriente que protege su corazón porque reduce el riesgo de sufrir hipertensión arterial y, además, resulta clave para el desarrollo de la memoria y de la inteligencia del bebé. La conserva más destacada entre bebés y niños es el atún claro y la caballa, y si es al natural o bajo en sal es la mejor opción.

Para introducirlas en la dieta de un bebé es necesario que estén muy bien desmenuzadas o hechas un puré para evitar que se atragante y por supuesto, deben ser de calidad.

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